|
26/08/2008 Una pareja, que se mudó a Valladolid tras la llegada del Ave, se plantea regresar a Madrid porque la falta de descuentos en los billetes duplica el gasto que previeron
Las esperanzas de un joven matrimonio vallisoletano se desvanecen a alta velocidad tras cientos de cábalas y consultas vía Internet. Residentes en Madrid desde hacía tres años, Gloria y Eduardo optaron el pasado mes de abril por regresar a la ciudad que les vio nacer, tras la puesta en funcionamiento de la línea de Alta Velocidad entre las estaciones de Chamartín y Campo Grande. A día de hoy, la pareja se plantea de nuevo la mudanza, esta vez hacia la capital española, ante las variaciones en el precio de los billetes de Ave y Alvia, la falta de bonos para viajeros habituales y la escasez de descuentos.
«La línea no está pensada para la gente que coge el tren a diario. La viabilidad de acercar Madrid desaparece», recalca Eduardo, vallisoletano de 33 años y director técnico en una empresa madrileña. Durante tres años compartió su vida junto a Gloria en un piso «de un dormitorio y medio» en las inmediaciones de Madrid. Con la llegada del primer Ave a Valladolid el 22 de diciembre del 2007, la pareja apostó por volver a su ciudad natal y utilizar este transporte ferroviario de lunes a viernes para acudir a su puesto de trabajo. «Así no me juego la vida todos los días en la carretera y me evitó los atascos matinales», explica Eduardo, que ahora vive en La Flecha en una casa más grande, cerca de su familia y con «mucha calidad de vida».
Falsas esperanzas
A principios de año y tras cálculos milimetrados, la pareja estimó en unos 500 euros mensuales los desplazamientos diarios sobre los 179 kilómetros de raíles que unen Campo Grande con Chamartín, en sólo 62 minutos (en el caso de un tren Ave, sin parada en Segovia). «Ahora podemos llegar a gastar el doble de lo que pensamos en un primer momento, porque la página web de Renfe es una lotería», explica Gloria San José, también de 33 años y trabajadora en programas de desarrollo europeo en la provincia de Segovia. No utiliza el tren, pues se desplaza por carretera, pero las variaciones en el precio del billete, que su marido compra a diario, han desestabilizado su economía. «Pensábamos que íbamos a ahorrar, pero a día de hoy gastamos demasiado. Si no hay un servicio adecuado para los que viajan a diario, te planteas volver a Madrid. Y así sigue aumentando la despoblación», matiza.
Y es que Eduardo debe subir al Ave de las 6.50 horas más de 20 veces al mes, cuyo precio «ronda los 32 euros casi siempre, porque han desaparecido los descuentos 'web' y 'estrella'. No obstante, para el billete de la tarde, hay más posibilidades». En total, el matrimonio gasta alrededor de 50 euros diarios en el Ave, «aunque al principio y gracias a los descuentos pagábamos unos 26 euros».
Sin lanzaderas
La principal reclamación de los usuarios de la Alta Velocidad es la puesta en marcha de un servicio de trenes lanzadera, conocidos como Avant, que permiten a los viajeros la adquisición de bonos de Renfe. Entre Madrid y Ciudad Real (menos de 75.000 habitantes), el servicio Avant permite comprar bonos turista desde 20 viajes (13,4 euros por billete) a 50 viajes (8,37 euros). Desde Campo Grande a Madrid, el precio mínimo es de 13 euros, con descuento 'web', aunque los viajeros de la mañana «lo compramos casi siempre a más de 30 euros», afirma Eduardo.
Renfe considera el tramo Valladolid-Madrid como Larga Distancia, mientras que líneas como Madrid-Puertollano y Málaga-Sevilla, cuentan con trenes Avant, «un servicio público, que cuenta con subvención estatal», explican desde la compañía ferroviaria. Además, se asegura que los trenes lanzadera se ponen en marcha no sólo en función de los kilómetros, sino «también de criterios como el número de viajeros o la relación comercial entre ambas ciudades».
«El Ave es formidable. Llego al trabajo en menos tiempo y me permite trabajar en el portátil mientras viajo, pero con precios tan elevados nos planteamos volver a Madrid», insiste Eduardo, que hoy ha vuelto a subir al convoy de las 6.50 horas en Campo Grande por 50 euros ida y vuelta.
Inicie sesión para enviar comentarios
|